La Secretaría General de Energía ha
transmitido a las asociaciones empresariales del Sector
Fotovoltaico
español una serie de propuestas que, de materializarse
en un Real
Decreto, abocarían a la práctica paralización del
Sector, uno de los más
pujantes y con mayor futuro y proyección de las energías
renovables.
Con ello, quedan en entredicho los compromisos del
Gobierno socialista
de apoyo al sector de las energías renovables, puestos
negro sobre
blanco en su programa electoral y repetidos en numerosos
actos públicos
por José Luis Rodríguez Zapatero, y en sede
parlamentaria por el propio
Presidente del Gobierno y su Ministro, Miguel Sebastián.
APPA y ASIF, conscientes de que la fotovoltaica
atraviesa un período
especial y que debe volver a crecer de un modo
sostenible y sostenido, han
presentado al Ministerio de Industria, Turismo y
Comercio (MITyC) una
Propuesta de mínimos para permitir la continuidad del
Sector Fotovoltaico
nacional, amenazado por la caducidad, el próximo mes de
septiembre, del
régimen retributivo del Real Decreto 661/2007.
Ambas asociaciones, que desde hace meses vienen
manteniendo
reuniones con el MITyC sobre el futuro del Sector
Fotovoltaico español,
plantean moderar el crecimiento actual del Sector y
situar el objetivo de
potencia a instalar a partir del próximo mes de
septiembre en un mínimo de 600
MW, frente a los 1.000 MW que se van a instalar entre
enero y septiembre de
este año, según los datos de la Comisión Nacional de
Energía.
Ese volumen mínimo –repartido entre 480 MW para nuevas
instalaciones y 120 MW para acoger a las que, en
construcción, no consigan
acogerse al régimen del RD 661/07– ya implica un
fortísimo ajuste, pero
mantendría un nivel básico de inversión, capaz de poner
en valor las
infraestructuras industriales ya comprometidas y en
ejecución, y de no perder
miles de puestos de trabajo altamente cualificados,
además de mantener la
oportunidad histórica de conseguir que el Sector Solar
Fotovoltaico nacional se
consolide como líder mundial.
El MITyC, más preocupado por reducir el déficit de
tarifa que por
mantener el desarrollo del Sector, mantiene, por el
contrario, la idea de fijar en
300 MW el tope de instalación de potencia, y tampoco ha
despejado el
horizonte de la fotovoltaica para el tercer cuatrimestre
de 2008, en el que ya se
vislumbra la parálisis total del mercado nacional,
puesto que todas aquellas
instalaciones que se conecten en ese período recibirán
el precio medio del
mercado eléctrico, una cantidad absolutamente
insuficiente para rentabilizarlas.
Según las estimaciones conservadoras de ASIF y APPA,
esta parálisis
tendrá un impacto directo en las cuentas de las empresas
de unos 450 millones
de euros y de casi 4.000 millones más en inversiones no
materializadas,
provocando una letal pérdida de confianza en un momento
de crisis
generalizada y contracción del crédito.
La Propuesta de ASIF y APPA para el nuevo marco
regulatorio de la
energía solar fotovoltaica en España permitirá que esta
fuente de energía
renovable sea rentable, sin ayudas, antes de 2015,
gracias a la rapidez con
que descienden los costes de los sistemas solares –más
rápido de lo previsto
hace apenas unos meses– y de la vertiginosa ascensión de
los precios de la
energía en general.
Para ello, es imprescindible que el pujante tejido
empresarial del Sector
conserve la confianza inversora y disponga de un volumen
de mercado que le
permita mantener un fuerte ritmo de reducción de
tarifas, que puede ser hasta
del 10% anual. Si esto no se consigue, el Sector
Fotovoltaico español no podrá
mantener su desarrollo tecnológico actual, no podrá
lograr la madurez que lo
haga más competitivo y España perderá su evidente
liderazgo mundial en esta
tecnología renovable.
Ambas asociaciones piden al Gobierno y a los
responsables de su
política energética que, además de declaraciones
públicas de apoyo al Sector
de las energías renovables, pongan en marcha medidas
que, en lugar de
paralizarlo, permitan mantener su desarrollo tecnológico
actual.