La Asociación de la Industria Fotovoltaica (ASIF) comunica mediante nota de
prensa que rechaza la propuesta de real decreto para el sector solar
fotovoltaico por la gran inseguridad jurídica que introduce en el marco
regulatorio establecido por el Real Decreto 661/2007. Si ya los bancos y las
cajas de ahorros se niegan a financiar los proyectos por la gran inseguridad
jurídica imperante, la aprobación y aplicación de la nueva norma puede
traducirse en un frenazo total del mercado español.
ASIF considera que
la energía fotovoltaica, a punto de alcanzar los objetivos que tiene
planteados para 2010 por el Plan de Energías Renovables, tiene que afrontar
su futuro inmediato mirando al horizonte de 2020. Ese año la Unión Europea
debe cubrir un 20% de su consumo energético con renovables, y la solar
fotovoltaica está demostrando que puede contribuir significativamente a
ello.
Por otro lado, el mercado fotovoltaico español ha experimentado un
crecimiento extraordinario que está provocando un sobrecalentamiento
indeseado, y ASIF está dispuesta a participar activamente en el diseño de
los mecanismos que deben enfriarlo. El ritmo actual de crecimiento
fotovoltaico —superior al 500% durante el último año— se sustenta en unas
tarifas que ASIF ya ha propuesto reducir.
ASIF considera que las nuevas tarifas deben equilibrar el
descenso de costes del sector con sus necesidades, incluidas las de
una industria muy intensiva en I+D y embarcada en potentes inversiones para
adquirir cuerpo y competir en un mercado fuertemente globalizado.
Actuación unilateral de la Administración
Por todo ello, el sector fotovoltaico está inmerso, desde hace varias
semanas, en la elaboración de un exhaustivo informe sobre la
situación, a cargo de la prestigiosa consultora estratégica Arthur
D. Little (ADL), con dos objetivos principales: la elaboración de un
escenario marco para la energía fotovoltaica en España con vistas al año
2020 y proponer el mecanismo retributivo que debe aplicarse para regir la
evolución de la tecnología hasta esa fecha.
Con estos planteamientos trasladados a la Administración y a la espera de
que ADL concluya su informe, ASIF lamenta profundamente que el Ministerio de
Industria, Turismo y Comercio, rompiendo unilateralmente y sin
avisar una mesa de trabajo conjunta para abordar la proyección
futura de la energía fotovoltaica, haya remitido a la Comisión Nacional de
la Energía la nueva propuesta de real decreto. La propuesta, en caso de
entrar en vigor, lejos de propiciar el enfriamiento y la consolidación del
sector energético con mayor potencial de todos, significará la
parálisis total.
Por las condiciones que exige, el nuevo objetivo propuesto de 1.200 MW
para 2010 es, de facto, una limitación para captar financiación:
ninguna entidad se va a arriesgar a confiar en los proyectos cuya
culminación esté planificada para el horizonte 2008-2010 ante el peligro de
quedarse fuera de ese cupo de 1.200 MW. El sector fotovoltaico necesita
dotarse de un marco estable a largo plazo, sin inseguridad jurídica ni
riesgo regulatorio, y rechaza rotundamente la validez de la propuesta de
nuevo real decreto. |