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La crisis de las cajas y
el ajuste del Gobierno hunden el sector solar
Actualizado lunes 20/04/2009 12:08
Central Solar fotovoltaica en Cenicientos, Madrid.|El
Mundo
Baltasar Montaño
Una historia de éxito que puede morir precisamente de
eso, de éxito. En menos de dos años (2007 y 2008),
España se convirtió en la punta de lanza del boom del
sector fotovoltaico a nivel mundial.
El desarrollo de este negocio ha sido tan fulgurante,
gracias a las altas primas que se abonaban por megavatio
instalado, que España es ya el primer país del mundo por
generación de energía solar por habitante y el segundo
en términos absolutos, por detrás de Alemania.
Pero la burbuja se ha pinchado. La crisis financiera y
la falta de liquidez en los mercados, el cambio de la
normativa por la que se rige este sector y el drástico
recorte de las primas han provocado la primera gran
crisis de este negocio.
BP Solar (+0.22 / +4.76%), filial del gigante británico
British Petroleum, ha echado el cierre en España tras 25
años de historia y ha despedido a 480 empleados;
Isofotón, líder mundial en fabricación de placas
fotovoltaicas, otrora modelo a seguir en investigación y
desarrollo, está casi parada y ha despedido a 170
empleados; Pevafersa, líder en Castilla León, ha tenido
que prescindir de más de 250 empleados; Gamesa Solar
(+0.27 / +2.1%), referente mundial de las energías
verdes enarbolado incluso por el mismísimo Barack Obama,
ha tenido que cerrar su planta de Aznalcóllar (Sevilla).
AIG, gigante financiero estadounidense venido a menos,
ha abandonado España al vender sus cuatro parques
solares; y casi 50 pequeñas y medianas empresas del
sector han tenido que cerrar desde enero, según los
datos de la patronal fotovoltaica Asif, que advierte que
ya se han destruido casi 20.000 empleos en el sector.
¿A qué se debe tan triste panorama?
Varias causas confluyen en un cóctel que ha frenado en
seco, pero también ha devuelto a la realidad a un sector
que ha vivido en una ensoñación. "No es normal que en
menos de un año (2008) se haya instalado en España más
potencia fotovoltaica (2.600 megavatios) que en el resto
del mundo el año anterior (2.400 megavatios)", señalan
fuentes del Ministerio de Industria para justificar el
cambio normativo que ha pinchado la burbuja.
Desde el 30 de septiembre de 2008, cada megavatio/hora
instalado recibe una prima de 320 euros, frente a los
450 que cobraban antes. Además, Industria ha limitado a
500 megavatios el cupo anual de potencia a instalar en
España al año, frente a los 800 que pedía el sector.
Pero lo que ha dado la puntilla al sector ha sido la
crisis financiera. Los parques fotovoltaicos, a razón de
una media de seis millones de euros por megavatio, son
muy intensivos en inversión en el momento inicial de
puesta en marcha.
Hasta el año pasado, a este sector habían llegado
chorros de inversión provenientes del saturado negocio
del ladrillo. Pero el crash inmobiliario ha cortado ese
chorro, mientras la crisis financiera también ha segado
el flujo de préstamos que con bastante facilidad
concedían las entidades financieras a las empresas
fotovoltaicas.
Los más afectados
Al ser un negocio local o regional, pues los parques se
desarrollan en zonas geográficas muy concretas con gran
exposición al sol, el fiel aliado de los promotores
había sido, hasta ahora, la caja de ahorros de turno.
"Ahora, las cajas se han vuelto muy exigentes y sólo dan
créditos a los proyectos más grandes", denuncia un
promotor pequeño.
El escándalo de la Caja Castilla-La Mancha ha terminado
por tumbar las ilusiones de mucho promotor pequeño. Y es
que el riesgo asumido por las cajas en el negocio
inmobiliario ahora pasa factura, por extensión, al
fotovoltaico, pese a que es un negocio predecible y
seguro pues el Gobierno garantiza por ley las primas.
"Muy pocas cajas respaldan ahora nuestros proyectos",
denuncian los promotores pequeños.Los grandes no tanto.
"El problema de la financiación es global, no sólo del
sector fotovoltaico. Es un negocio muy intensivo en
inversión y necesita financiación, pero nuestro
verdadero problema es que el sistema de cupos no prima
los mejores proyectos, sino los más antiguos", defiende
Juan Laso, responsable de la otra patronal del sector,
AEF.
José María González Vélez, presidente de la Asociación
de Energías Renovables, incide: "Si hay algún sector que
puede dar confianza para que los bancos y cajas confíen
al prestar su dinero ése es el renovable".
La realidad de la nueva normativa
Pese a estas optimistas opiniones de algunos líderes
patronales, la realidad es cruda, especialmente para las
pymes. No reciben financiación y han puesto avales para
optar a las autorizaciones de la nueva normativa. Muchos
han cerrado y otros han optado por el llamado mercado
secundario fotovoltaico, en el que venden su
autorización para desarrollar un parque a inversores más
poderosos con músculo financiero.
Fuentes de Industria, por su parte, recuerdan que los
cupos eran necesarios para poner orden en un sector
desenfrenado. "A la hora de seleccionar los proyectos
prima el acto administrativo previo, otorgado por las
CCAA, en orden cronológico".
El sector espera como agua de mayo la publicación de la
segunda convocatoria con los nuevos adjudicatarios, que
ya va con retraso.
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