Los expertos concursales aguardan una avalancha de
procesos. La mitad del sector intenta refinanciarse o,
directamente, entrará en concurso. El Decreto reduce un
30% sus ingresos.
Las plantas fotovoltaicas se enfrentan a
una catástrofe económica. El Real
Decreto-Ley (RDL) 14/2010 del déficit
tarifario del sector eléctrico les va a
suponer una caída del 30% en los
ingresos. Más de la mitad de estas
empresas, unas 50.000, buscan fórmulas
de refinanciación o, directamente, se
van a declarar en concurso, según
señalaron diversos expertos concursales
y las patronales del sector. Los
apoyos parlamentarios del Gobierno harán
que, previsiblemente, el tarifazo sea
ratificado. Ante este panorama, las
solares vuelcan sus esfuerzos en los
recursos que van a presentar ante el
Supremo y el Constitucional por
responsabilidad patrimonial del Estado.
Así, las patronales se reúnen la
semana que viene para aunar esfuerzos y
presentar una demanda colectiva. Además,
valorarán si es oportuno fusionarse y
crear una sola plataforma. En juego, la
supervivencia de un sector con 80.000
empresas, 60.000 de ellas pymes, que
suponen cerca de 100.000 puestos de
trabajo. Entre las grandes, compañías
como Isofotón, Solaria, Siliken, Bergé
Generación o Grupo T-Solar.
El RDL establece un límite anual a las
horas de producción a las que resulta
aplicable la tarifa fotovoltaica o prima
por la producción de kilovatio/hora.
Todo lo que exceda de esa cantidad habrá
de venderse a precio de mercado, muy
inferior. El límite de horas se produce
en dos fases: entre 2011 y 2013 es más
severo, de 1.707 horas al año (las
plantas solares estaban produciendo
entre 2.100 y 2.500); y, a partir de
2013, el umbral se establece por zonas
geográficas, si bien en general es menos
estricto.
Esta medida impacta de manera
importante en los ingresos de las
plantas solares, sobre todo si se tiene
en cuenta la forma en que se ha
instrumentalizado la inversión. En
general, hasta 2007, se ha realizado
mediante la fórmula del project finance,
con un gran apalancamiento o
endeudamiento financiero cuya devolución
depende de que se cumplan los ingresos
previstos en el plan de negocio. Se han
invertido alrededor de 25.000 millones
de euros, con un apalancamiento superior
a los 20.000.
Los ingresos se preveían fijos,
debido a la tarifa fotovoltaica, sin
limitaciones anuales (cada planta podía
vender todas las horas que fuese capaz
de producir), ni caducidad de la
inversión.
Pues bien, el Real Decreto introduce
importantes limitaciones y llega después
de un Decreto anterior, el 1565/2010, de
19 de noviembre, que ya redujo el
importe de la tarifa fotovoltaica y
suprimió con carácter retroactivo el
derecho a la percepción de prima a los
25 años de vida útil.
Con una reducción de alrededor del 30%
de los ingresos, la mayoría de los
proyectos no podrán hacer frente al pago
de las cuotas de amortización e
intereses en el periodo 2011–2013, lo
que va a provocar una masiva declaración
de concursos. Esto se agrava por la
necesidad de hacer las inversiones
técnicas en 2011. Todo ello, cuando
las empresas no podrán acogerse a la
reforma concursal, que salió del Consejo
de Ministros el pasado 17 de diciembre,
y que no entrará en vigor hasta
septiembre, casi un año después de lo
previsto.
Además, las empresas lamentan la
“inestabilidad regulatoria” en la
energía solar fotovoltaica, que desde
2008 ha experimentado cuatro cambios, lo
que incide en la viabilidad de estas
instalaciones y en la pérdida de
“credibilidad” de un sector que sufre un
“golpe importante” a las inversiones
realizadas.
La Asociación Valenciana de Empresas
del Sector de la Energía (Avaesen) se va
a reunir con todas las patronales para
analizar si adoptan una postura
conjunta. También va a crear una
plataforma de damnificados, tanto de
asociados como de pequeños ahorradores
afectados.
Su presidente José Antonio Soler,
explica que están estudiando recurrir
ante el Supremo, el Constitucional e,
incluso, el Tribunal Europeo las dos
normas aprobadas.
Por su parte, el presidente de la
Asociación Empresarial Fotovoltaica (AEF),
Juan Laso, recuerda que esta regulación
es, además, “retroactiva, con un fuerte
impacto en la viabilidad de los
proyectos, que además de provocar un
aluvión de declaraciones concursales y
recursos, va a tener un importante
efecto en los mercados”.
Los cerca de 20.000 millones de euros
invertidos, entre 2007 y 2008, en estos
proyectos fueron a cargo de bancos
(españoles y extranjeros), inversores
institucionales internacionales y
particulares españoles. Una encuesta
realizada entre 52 firmas
internacionales de inversión por Opinion
Research Business muestra su
preocupación
Antes de reclamar ante el TC por
responsabilidad patrimonial del Estado,
Laso explica que AEF va a intentar “que
los grupos parlamentarios entren en
razón” y que se tramite como Proyecto de
Ley. Sin embargo, la inestabilidad no
acaba aquí. Laso recuerda “la
habilitación que el Real Decreto da
poder al Gobierno para modificar a
futuro las horas estructurales, lo que
introduce una inseguridad absoluta”.
En esta línea, Mariano Aguayo,
presidente de Mariano Aguayo Abogados,
reconoce que “la situación concursal o
preconcursal es evidente en muchos
casos,” y apunta que “las entidades
financieras tendrán que replantearse sus
posiciones”. Aguayo concluye: “Este
tsunami jurídico dispara el riesgo país
y espanta a los inversores por mucho
tiempo”.
Los cambios
· El Real Decreto-Ley 14/2010 del
déficit tarifario establece un límite a
las horas de producción a las que se
aplica la prima fotovoltaica. El
excedente se venderá a precio de
mercado.
· El límite de horas se produce en
dos fases: entre 2011 y 2013 es más
severo, 1.707 horas al año (las plantas
producían entre 2.100 y 2.500); y, a
partir de 2013, por zonas y menos
estricto.
· Componen el sector 80.000 empresas,
60.000 de ellas, pequeñas, que suponen
100.000 puestos de trabajo. Entre las
grandes, Isofotón, Solaria, Siliken,
Bergé o T-Solar.
· La inversión se ha realizado
mediante el project finance, con un gran
endeudamiento cuya devolución depende de
que se cumplan los ingresos que prevé el
plan de negocio.
El Decreto 1565/2010, de 19 de
noviembre, ya redujo la tarifa
fotovoltaica y suprimió con carácter
retroactivo el derecho a la percepción
de prima a los 25 años de vida útil. ·
Las empresas estudian recurrir ante el
Supremo la norma de noviembre, y llevar
el que está en tramitación en el
Congreso, al Constitucional e, incluso,
al Tribunal Europeo.
|